Por lo general culpamos a mamá y a papá por su falta o exceso de amor, por sus descuidos o sobreprotección. Lo que olvidamos o no somos conscientes, es que nuestros padres nos dieron lo mejor de ellos mismos con lo que tenían o sabían. Nadie puede dar lo que no tiene, lo que no aprendió, lo que no le enseñaron...
Por ejemplo:
1. Si el padre es alcohólico, uno de los hijos lo aprende y se vuelve un alcohólico o se casa con un alcohólico.
2. Si mamá, papá, los abuelos, los tíos o las personas que nos criarón fueron solteros, por lo general permanecemos solos.
3. Si nuestra cadena familiar se estuvo enemistado con el dinero, se nos dificultará lograr abundancia.
Son cadenas que pasan de generación en generación.
Meditación para sanar las cadenas ancestrales.
Fuente: http://youtu.be/I1n0XMcfb1M,
Gracias Maya.
La Libertad Interior
miércoles 28 de septiembre de 2011
jueves 25 de agosto de 2011
Ver allá es dejar de ver aqui.
¿Has sentido que no te entienden? ¿Te ha incomodado la gente que te rodea? ¿sientes que la gente no actúa de forma adecuada y te incomoda? ¿Te gustaría encontrar la manera de cambiar todo para lograr la tranquilidad?
Cuando nos sentimos cansado de la familia, de los amigos, de los vecinos, del trabajo, de los compañeros de trabajo, de la escuela, de todo nuestro alrededor, es el síntoma que algo no está bien en nosotros.
Cada acción que nos molesta, es el aviso de que está chocando algo con nosotros, por lo tanto, hay algo dentro de nosotros que no está bien. Muchas veces buscamos evadir la situación, pero lo único que provocaremos es cambiar de dimensión, cambiar de acciones, cambiar nuestro alrededor, pero en algún momento volveremos a caer en lo mismo.
Cuando nos molesta las acciones de nuestros jefes porque le dá preferencia a otros, porque nos carga de trabajo, porque le pagan mas a otros que a mi...decidimos cambiar de trabajo, decidimos cambiar de área laboral, decidimos cambiar el exterior... muchas veces lo lograremos, sin embargo, esto no cambiará las acciones, nos encontraremos jefes que le de preferencia a otros, que nos cargue de trabajo, que le pague mejor a otros que a mi... en realidad las acciones no cambiarán, lo único que cambiará son las personas, pero las incomodidades volverá a llegar algún día nuevamente, y finalmente le llamamos injusticias.
Esperamos que cambie nuestro alrededor o esperamos que llegue álguien para hacer justicia. Algunas veces hasta buscamos los amuletos, magia, oración, libros... para hacer que cambie nuestro alrededor.
Si nos olvidáramos de las injusticias de nuestros jefes, de nuestra familia, de nuestros vecinos, de todos los que nos rodea y nos dedicaramos a nosotros, lograríamos todo lo que necesitamos, desafortunadamente siempre buscamos "algo" que nos ayude en este momento a cambiar el mundo y nos olvidamos los mas importante: "Buscar algo que nos ayude a cambiar nosotros mismos".
¿Cambiar significa ser sumiso y aguantar todo lo que me rodea? Pienso que no, cambiar interiormente significa comprender a los demás y todo lo que nos rodea y, reconocer que tenemos natalmente los medios necesarios para lograr la madurez, la evolución y el éxito que deseamos.
Cambiar significa dejar de culpar a los demás por mis errores, y tomar las riendas de mi vida para lograr lo que mi interior me pide constantemente.
Hay algunas cosas que no podemos cambiar, pero si podemos cambiar la forma de verla. Comprender esto nos ayudará a enfrentarnos a la vida con paz, amor y tranquilidad.
- Durante el camino a su trabajo, María se molesta del tráfico de todos los días. En el transcurso de su camino: se molesta de los automovilistas que se atraviesan, de los conductores que no respetan los señalamientos de tránsito, de los baches de la ciudad, de la gente que se atraviesa corriendo en su camino... al llegar a su trabajo se molesta porque ha llegado tarde a su trabajo y la sancionarán, a pesar de hacer todo lo posible por llegar a tiempo.
No podemos cambiar el mundo, pero si podemos cambiar nuestras acciones para evitar tantos contratiempos. Posiblemente salir mas temprano de casa y practicar la paciencia sería un regalo a nuestro corazón agitado.
Meditación:
¿Qué tanto culpas a los demás? ¿En lugar de culpar a los demás, podrías cambiar tus acciones para evitar de culpar a los demás?
Recomendación:
La oración es muy importante, siempre acompañada de acción. Te invito a orar pidiendo a Dios encontrar los medios necesarios para dejar de culpar a los demás. Orar para cambiar el mundo da resultados, pero orar para encontrar la paz interior da resultados a corto plazo, siempre que sea acompañado de una constante búsqueda de la paz interior.
Autor: Rafael Zárate M.
No podemos alfombrar el mundo, pero si podemos calzar sandalias (Anthony de Mello).
Cuando nos sentimos cansado de la familia, de los amigos, de los vecinos, del trabajo, de los compañeros de trabajo, de la escuela, de todo nuestro alrededor, es el síntoma que algo no está bien en nosotros.
Cada acción que nos molesta, es el aviso de que está chocando algo con nosotros, por lo tanto, hay algo dentro de nosotros que no está bien. Muchas veces buscamos evadir la situación, pero lo único que provocaremos es cambiar de dimensión, cambiar de acciones, cambiar nuestro alrededor, pero en algún momento volveremos a caer en lo mismo.
Cuando nos molesta las acciones de nuestros jefes porque le dá preferencia a otros, porque nos carga de trabajo, porque le pagan mas a otros que a mi...decidimos cambiar de trabajo, decidimos cambiar de área laboral, decidimos cambiar el exterior... muchas veces lo lograremos, sin embargo, esto no cambiará las acciones, nos encontraremos jefes que le de preferencia a otros, que nos cargue de trabajo, que le pague mejor a otros que a mi... en realidad las acciones no cambiarán, lo único que cambiará son las personas, pero las incomodidades volverá a llegar algún día nuevamente, y finalmente le llamamos injusticias.
Esperamos que cambie nuestro alrededor o esperamos que llegue álguien para hacer justicia. Algunas veces hasta buscamos los amuletos, magia, oración, libros... para hacer que cambie nuestro alrededor.
Si nos olvidáramos de las injusticias de nuestros jefes, de nuestra familia, de nuestros vecinos, de todos los que nos rodea y nos dedicaramos a nosotros, lograríamos todo lo que necesitamos, desafortunadamente siempre buscamos "algo" que nos ayude en este momento a cambiar el mundo y nos olvidamos los mas importante: "Buscar algo que nos ayude a cambiar nosotros mismos".
¿Cambiar significa ser sumiso y aguantar todo lo que me rodea? Pienso que no, cambiar interiormente significa comprender a los demás y todo lo que nos rodea y, reconocer que tenemos natalmente los medios necesarios para lograr la madurez, la evolución y el éxito que deseamos.
Cambiar significa dejar de culpar a los demás por mis errores, y tomar las riendas de mi vida para lograr lo que mi interior me pide constantemente.
Hay algunas cosas que no podemos cambiar, pero si podemos cambiar la forma de verla. Comprender esto nos ayudará a enfrentarnos a la vida con paz, amor y tranquilidad.
- Durante el camino a su trabajo, María se molesta del tráfico de todos los días. En el transcurso de su camino: se molesta de los automovilistas que se atraviesan, de los conductores que no respetan los señalamientos de tránsito, de los baches de la ciudad, de la gente que se atraviesa corriendo en su camino... al llegar a su trabajo se molesta porque ha llegado tarde a su trabajo y la sancionarán, a pesar de hacer todo lo posible por llegar a tiempo.
No podemos cambiar el mundo, pero si podemos cambiar nuestras acciones para evitar tantos contratiempos. Posiblemente salir mas temprano de casa y practicar la paciencia sería un regalo a nuestro corazón agitado.
Meditación:
¿Qué tanto culpas a los demás? ¿En lugar de culpar a los demás, podrías cambiar tus acciones para evitar de culpar a los demás?
Recomendación:
La oración es muy importante, siempre acompañada de acción. Te invito a orar pidiendo a Dios encontrar los medios necesarios para dejar de culpar a los demás. Orar para cambiar el mundo da resultados, pero orar para encontrar la paz interior da resultados a corto plazo, siempre que sea acompañado de una constante búsqueda de la paz interior.
Autor: Rafael Zárate M.
No podemos alfombrar el mundo, pero si podemos calzar sandalias (Anthony de Mello).
domingo 7 de diciembre de 2008
Buscando el descanso
Cuando estamos cansados, buscamos un descanso, tal vez dormir todo el día, tal vez añorando unas vacaciones, tal vez viendo la televisión… Cuando hacemos todo aquello que consideramos nos traerá descanso, algunas veces no nos descansa, algunas veces nos descansa en el momento, pero regresamos a la vida cotidiana y nos vuelve a estresar.
Antes de descansar, es importante reflexionar y detectar lo que nos está trayendo cansancio.
Hay dos tipos de cansancios: El cansancio físico, y el cansancio emocional. Cada uno tiene su propia forma de descansar.
El Cansancio físico: Es aquel que vive en nuestro cuerpo físico, generalmente por no descansar bien, por caminar con exceso, por hacer un esfuerzo adicional con nuestro cuerpo.
Hay muchas formas de hacer descansar el cuerpo físico, tomando una siesta, sentarse unos momentos, tomar un agua que revitalice nuestro organismo, o dormir las horas necesarias durante la noche.
El Cansancio Emocional: Es el cansancio generado por la alteración de nuestras emociones, como el estrés laboral, problemas familiares, problemas de pareja, inseguridad en las calles, problemas económicos…Generalmente, el cansancio emocional nos trae cansancio físico, porque al sentir estrés, una forma de soportarlo, es endureciendo el cuerpo, generalmente el cuello, hombros y espalda. Algunas personas endurecen la cabeza, los dientes, las manos o el estómago. Lo que trae dolores de cien y frente, inflamaciones musculares, alteraciones cardiacas, dolores de cabeza, enfermedades del estómago y muchas otras reacciones corporales.
Descansar, ir de vacaciones, dormir… puede ayudar a descansar el cuerpo cansado por las emociones, pero si no se tratan las emociones, al despertar y regresar a la vida cotidiana, volveremos a cargar el cuerpo de alteraciones musculares que nos volverá a cargar de cansancio físico y posteriores enfermedades.Es importante reconocer cuando hay un cansancio emocional. Aun cuando somos seres que vivimos en un mundo espiritual, las emociones siempre están presentes en nuestra vida, porque somos seres que sentimos, y es el sentimiento lo que nos trae las emociones.
La madurez, es la forma de saber enfrentar las situaciones cotidianas de manera firme, segura y con fuerza, porque la madurez es la combinación de fortaleza interior y sabiduría, y para lograr esto se requiere de tener muchas vivencias, de enfrentar los problemas, de salir del caparazón seguro que es la indiferencia, el miedo y la pasividad.
La madurez no se logra evadiendo los problemas y, responsabilizando y culpando a otros de nuestras limitaciones, la madurez se logra enfrentando cada situación de nuestra vida, aun con miedo, preocupación, estrés… así es la vida, así se logra la madurez.
Es normal el cansancio emocional, y es de seres fuertes quienes lo aceptan y se atreven a enfrentarlo. La meditación, la oración, el ejercicio, la lectura de temas de sabiduría, los baños de sanación, y muchas herramientas más, son excelentes elementos para lograr el descanso emocional, para continuar en nuestra vida cotidiana.
Estas, son solo herramientas, y quien no busca en su vida la madurez interior, aun cuando tenga en su vida todas las herramientas de sanación y descanso, vivirá una vida desgastante, de inseguridades, de cansancio constante…
Otro tipo de cansancio es el cansancio mental, provocado generalmente después de hacer algún examen, o algún trabajo que requiere de ejercicios mentales. La manera de superarla, es buscando un entretenimiento, estar con la familia y/o amigos, o simplemente tomando una pequeña siesta.
Cada vez que sientas un cansancio en tu vida, tómate tu tiempo, ve a un lugar tranquilo, y reflexiona sobre tu vida en los últimos días, sé muy sincero contigo mismo, y compréndete, si tu cansancio es un cansancio físico, cansancio mental o emocional. Una vez sabiendo el tipo de cansancio que tengas, podrás saber cómo lograr el descanso.
Antes de descansar, es importante reflexionar y detectar lo que nos está trayendo cansancio.
Hay dos tipos de cansancios: El cansancio físico, y el cansancio emocional. Cada uno tiene su propia forma de descansar.
El Cansancio físico: Es aquel que vive en nuestro cuerpo físico, generalmente por no descansar bien, por caminar con exceso, por hacer un esfuerzo adicional con nuestro cuerpo.
Hay muchas formas de hacer descansar el cuerpo físico, tomando una siesta, sentarse unos momentos, tomar un agua que revitalice nuestro organismo, o dormir las horas necesarias durante la noche.
El Cansancio Emocional: Es el cansancio generado por la alteración de nuestras emociones, como el estrés laboral, problemas familiares, problemas de pareja, inseguridad en las calles, problemas económicos…Generalmente, el cansancio emocional nos trae cansancio físico, porque al sentir estrés, una forma de soportarlo, es endureciendo el cuerpo, generalmente el cuello, hombros y espalda. Algunas personas endurecen la cabeza, los dientes, las manos o el estómago. Lo que trae dolores de cien y frente, inflamaciones musculares, alteraciones cardiacas, dolores de cabeza, enfermedades del estómago y muchas otras reacciones corporales.
Descansar, ir de vacaciones, dormir… puede ayudar a descansar el cuerpo cansado por las emociones, pero si no se tratan las emociones, al despertar y regresar a la vida cotidiana, volveremos a cargar el cuerpo de alteraciones musculares que nos volverá a cargar de cansancio físico y posteriores enfermedades.Es importante reconocer cuando hay un cansancio emocional. Aun cuando somos seres que vivimos en un mundo espiritual, las emociones siempre están presentes en nuestra vida, porque somos seres que sentimos, y es el sentimiento lo que nos trae las emociones.
La madurez, es la forma de saber enfrentar las situaciones cotidianas de manera firme, segura y con fuerza, porque la madurez es la combinación de fortaleza interior y sabiduría, y para lograr esto se requiere de tener muchas vivencias, de enfrentar los problemas, de salir del caparazón seguro que es la indiferencia, el miedo y la pasividad.
La madurez no se logra evadiendo los problemas y, responsabilizando y culpando a otros de nuestras limitaciones, la madurez se logra enfrentando cada situación de nuestra vida, aun con miedo, preocupación, estrés… así es la vida, así se logra la madurez.
Es normal el cansancio emocional, y es de seres fuertes quienes lo aceptan y se atreven a enfrentarlo. La meditación, la oración, el ejercicio, la lectura de temas de sabiduría, los baños de sanación, y muchas herramientas más, son excelentes elementos para lograr el descanso emocional, para continuar en nuestra vida cotidiana.
Estas, son solo herramientas, y quien no busca en su vida la madurez interior, aun cuando tenga en su vida todas las herramientas de sanación y descanso, vivirá una vida desgastante, de inseguridades, de cansancio constante…
Otro tipo de cansancio es el cansancio mental, provocado generalmente después de hacer algún examen, o algún trabajo que requiere de ejercicios mentales. La manera de superarla, es buscando un entretenimiento, estar con la familia y/o amigos, o simplemente tomando una pequeña siesta.
Cada vez que sientas un cansancio en tu vida, tómate tu tiempo, ve a un lugar tranquilo, y reflexiona sobre tu vida en los últimos días, sé muy sincero contigo mismo, y compréndete, si tu cansancio es un cansancio físico, cansancio mental o emocional. Una vez sabiendo el tipo de cansancio que tengas, podrás saber cómo lograr el descanso.
domingo 23 de noviembre de 2008
Los niños de ahora
Por mucho tiempo he escuchado a los padres recomendar a sus hijos: “pórtate bien”, y me he puesto a reflexionar ¿Qué es portarse bien? ¿Los niños llegarán a comprender este mensaje y llevarlo a cabo?
Los regalos, siempre han sido para los niños, algo hermoso, porque los niños viven disfrutando la vida, viven de emociones agradables, viven de sorpresas. En los tiempos de regalos, he escuchado que se les recomienda: si te portas mal no te traerán regalos los Reyes Magos, ni Santa Claus.
El día de los regalos se les dice: ¿Te portaste bien?
Más aun, cuando no se les puede dar regalos, en lugar de buscar una manera de dárselos a entender se les ha dicho: “Lo siento, como no te portaste bien en todo el año, no te trajeron regalo los Reyes Magos”.
¿Por qué los chantajes han sido un arma para desarmar la imaginación y la fuerza de los niños? ¿Por qué no somos capaces de enfrentar a los niños con amor, darles la atención debida, conocerlos, y envolverse en el aprendizaje que ellos quieren darnos?
Decirles, pórtate bien, sé educado, ponte listo, no llores… son expresiones abstractas que ellos no conocen, porque no llegaron naciendo los conceptos de los padres. Sólo llegaron sintiendo, por lo que siempre sentirán lo que se les dice, aunque no lo entiendan.
Me he puesto a pensar ¿Qué es pórtate bien? ¿Será que quiere decir “haz lo que yo te digo”, “no me molestes cuando estoy ocupado”, “entiende lo que siento sin que exprese una palabra”, “aguántate cuando te regañe y no llores porque me irritan los gritos”…?
Me he puesto a pensar, ¿Qué es ser educado? ¿Será que quiere decir “no hables”, “cállate”, “no me irrites”, “sé sumiso”, “obedéceme”…?
Los niños del futuro, son estos, los que están a nuestro alrededor, los que son enviados por Dios para que cambien el mundo. Es nuestra responsabilidad encausarlos para que crezcan sanos emocionalmente y logren su objetivo con menos dificultad.
Por mucho tiempo he escuchado decir que los niños no son como antes, antes eran más educados. Puede ser, dependiendo del significado que le demos a “ser educados”. Si ser educados es tenerle miedo a los mayores, es hablar con los mayores con pena, es estar callado cuando otros hablan porque temor a ser regañados… entonces es cierto, los niños no son como antes, porque hoy, los niños desean ser escuchados, desean practicar la libertad para enseñarla cuando sean grandes, desean ser los niños del futuro.
No es fácil educar a los niños de ahora, por lo que la responsabilidad de los padres no se limita en darles de comer y de vestir, sino emprender la aventura más grande de todos los tiempos, la aventura de la lucha constante de la auto superación.
Hoy, los niños exigirán a los padres libertad, una libertad que los padres posiblemente no conozcan, es aquí donde chocarán y es aquí donde los padres no tolerarán lo evolucionado que vienen los niños de ahora, es aquí donde los padres deberán crecer juntos con sus hijos, es aquí donde los padres deberán ser mejores personas y mejores humanos para estar a la altura de esta nueva generación, la generación de los niños del futuro, esos pequeños que han nacido para cambiar el mundo, iniciando con sus padres, y trayendo el cambio a todas las personas que están a su alrededor.
Si no toleras a tus hijos, si piensas que los niños de ahora son distintos, insoportables… date la oportunidad de reflexionar, de conocer tus debilidades, tus inseguridades, tus temores… y emprende el nuevo viaje de la comprensión y el amor. Busca los medios necesarios para que juntos, tus hijos y tu, crezcan y el mundo futuro sea el mundo de los niños del futuro.
Los regalos, siempre han sido para los niños, algo hermoso, porque los niños viven disfrutando la vida, viven de emociones agradables, viven de sorpresas. En los tiempos de regalos, he escuchado que se les recomienda: si te portas mal no te traerán regalos los Reyes Magos, ni Santa Claus.
El día de los regalos se les dice: ¿Te portaste bien?
Más aun, cuando no se les puede dar regalos, en lugar de buscar una manera de dárselos a entender se les ha dicho: “Lo siento, como no te portaste bien en todo el año, no te trajeron regalo los Reyes Magos”.
¿Por qué los chantajes han sido un arma para desarmar la imaginación y la fuerza de los niños? ¿Por qué no somos capaces de enfrentar a los niños con amor, darles la atención debida, conocerlos, y envolverse en el aprendizaje que ellos quieren darnos?
Decirles, pórtate bien, sé educado, ponte listo, no llores… son expresiones abstractas que ellos no conocen, porque no llegaron naciendo los conceptos de los padres. Sólo llegaron sintiendo, por lo que siempre sentirán lo que se les dice, aunque no lo entiendan.
Me he puesto a pensar ¿Qué es pórtate bien? ¿Será que quiere decir “haz lo que yo te digo”, “no me molestes cuando estoy ocupado”, “entiende lo que siento sin que exprese una palabra”, “aguántate cuando te regañe y no llores porque me irritan los gritos”…?
Me he puesto a pensar, ¿Qué es ser educado? ¿Será que quiere decir “no hables”, “cállate”, “no me irrites”, “sé sumiso”, “obedéceme”…?
Los niños del futuro, son estos, los que están a nuestro alrededor, los que son enviados por Dios para que cambien el mundo. Es nuestra responsabilidad encausarlos para que crezcan sanos emocionalmente y logren su objetivo con menos dificultad.
Por mucho tiempo he escuchado decir que los niños no son como antes, antes eran más educados. Puede ser, dependiendo del significado que le demos a “ser educados”. Si ser educados es tenerle miedo a los mayores, es hablar con los mayores con pena, es estar callado cuando otros hablan porque temor a ser regañados… entonces es cierto, los niños no son como antes, porque hoy, los niños desean ser escuchados, desean practicar la libertad para enseñarla cuando sean grandes, desean ser los niños del futuro.
No es fácil educar a los niños de ahora, por lo que la responsabilidad de los padres no se limita en darles de comer y de vestir, sino emprender la aventura más grande de todos los tiempos, la aventura de la lucha constante de la auto superación.
Hoy, los niños exigirán a los padres libertad, una libertad que los padres posiblemente no conozcan, es aquí donde chocarán y es aquí donde los padres no tolerarán lo evolucionado que vienen los niños de ahora, es aquí donde los padres deberán crecer juntos con sus hijos, es aquí donde los padres deberán ser mejores personas y mejores humanos para estar a la altura de esta nueva generación, la generación de los niños del futuro, esos pequeños que han nacido para cambiar el mundo, iniciando con sus padres, y trayendo el cambio a todas las personas que están a su alrededor.
Si no toleras a tus hijos, si piensas que los niños de ahora son distintos, insoportables… date la oportunidad de reflexionar, de conocer tus debilidades, tus inseguridades, tus temores… y emprende el nuevo viaje de la comprensión y el amor. Busca los medios necesarios para que juntos, tus hijos y tu, crezcan y el mundo futuro sea el mundo de los niños del futuro.
Autor: Rafael Zárate M.
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Sé valiente y firme, porque tú llevarás a los hijos de Israel a la tierra que les tengo prometida, y yo estaré contigo. (Deuteronomio 31,23)
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